Desde CCOO Justicia queremos hacer una reflexión antes incluso de conocer el contenido del programa. Porque sabemos cómo funcionan este tipo de reportajes y porque ya vivimos una situación similar en 2018: la conducta de unas pocas personas puede terminar proyectándose sobre todo un colectivo de más de 2.000 trabajadoras y trabajadores.
Y eso es profundamente injusto.
No vamos a negar que pueda existir alguna situación de incumplimiento. Si alguien incumple sus obligaciones laborales, corresponde a la Administración actuar. Pero lo que no aceptamos es que unos pocos casos se conviertan en el retrato de toda una plantilla.
Porque la realidad cotidiana de la Ciudad de la Justicia es muy diferente.
Es la de miles de trabajadoras y trabajadores que cumplen escrupulosamente con su jornada, que sacan adelante expedientes, señalamientos, escritos, notificaciones y procedimientos en unas condiciones cada vez más difíciles y que, además, en demasiadas ocasiones alargan voluntariamente su jornada para intentar que el trabajo no se quede encima de la mesa.
Personas que asumen responsabilidades que van mucho más allá de lo que estrictamente se les podría exigir, sencillamente porque detrás de cada expediente hay ciudadanía esperando una respuesta y porque quienes trabajan en Justicia tienen un fuerte compromiso con el servicio público.
Eso también es noticia.
Como lo es que la Comunitat Valenciana se encuentra entre los territorios con una elevada carga de trabajo en la Administración de Justicia, una realidad que no procede de una valoración sindical interesada, sino que aparece reflejada en las estadísticas y estudios del Consejo General del Poder Judicial.
Como lo es también la falta de personal, la pérdida de experiencia derivada de las jubilaciones, los problemas derivados de la implantación de los nuevos modelos organizativos y las dificultades que está generando la implantación de nuevas herramientas y sistemas de gestión.
Pero esas realidades son mucho menos llamativas que mostrar a una persona saliendo de un edificio.
Resulta mucho más fácil hacer noticia con quien no cumple que explicar quién sostiene cada día la Administración de Justicia.
Y ahí es donde queremos situarnos.
Desde CCOO Justicia compartiremos la indignación de todas aquellas personas que cumplen con su trabajo y que puedan sentirse injustamente señaladas por comportamientos que no representan su forma de trabajar ni su compromiso profesional.
Porque no hay nada más frustrante para quien cumple que ver cómo se pone bajo sospecha su honestidad, su profesionalidad y su compromiso por las actuaciones de una minoría.
Por eso, si esta noche vuelve a hablarse de la Ciudad de la Justicia de València, esperamos que también se recuerde que detrás de cada dato, de cada expediente y de cada procedimiento hay personas trabajando.
Personas que, muchas veces, hacen mucho más de lo que se les exige.
Personas que sostienen diariamente un servicio público imprescindible.
Y personas que merecen que su trabajo también sea reconocido.
CCOO Justicia defenderá siempre el cumplimiento de las obligaciones laborales y defenderá, con la misma firmeza, a quienes cumplen, trabajan y se comprometen cada día.
Porque una plantilla de 2.000 personas no puede ser juzgada por el comportamiento de unos pocos.
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