Los 8 de marzo, además de un día de reivindicación de nuestros derechos como mujeres y como personas, deberían ser un día de celebración de nosotras mismas, creo que la mayor parte entenderéis lo que quiero decir. Pero esa celebración es imposible en un año en el que, en poco más de dos meses, han matado a 10 de nosotras, además de a 2 niños, sobre todo si tenemos en cuenta que 6 de esas mujeres habían denunciado y estaban dentro del sistema de viogen.
Siendo, como soy, funcionaria de justicia, sólo puedo decir que está claro que hay algo que no funciona y que, realmente, no estamos protegiendo a las mujeres, que seguimos dejando que las maten.
Posiblemente habrá muchas cosas que fallen, pero me gustaría poner el foco en algo que me escandaliza desde que se hace: la atención a las víctimas por videoconferencia.
Las guardias son presenciales para todo el personal y eso incluye a Juezas/ces, Laj's y Fiscales y no es porque lo diga yo, es porque lo dice la normativa de guardias, común a todos los cuerpos aunque parezca que sólo se dictó para cuerpos generales y forenses.
A través de la pantalla de un ordenador, en el mejor de los caso, aunque muchas veces será de un teléfono, se puede, de verdad, hacer una correcta valoración del riesgo? A través de una pantalla creemos, de verdad, que una víctima puede sentir el amparo de la justicia y de Sus señorías? A través de una pantalla?
Esto, que se está convirtiendo en algo demasiado habitual, puede que no sea el único problema pero, espero, que no se convierta en uno de los principales.
8M2026: El poder de las mujeres
El 8 de marzo es el día en que las mujeres de todo el mundo juntamos nuestras voces para felicitarnos por los logros conseguidos y reivindicar con energía que los derechos de las mujeres no tienen fronteras y no son negociables.
El feminismo de CCOO es internacionalista y por ello reivindicamos los derechos y el poder de todas las mujeres del mundo, todos los días del año. Porque nosotras somos las que sostenemos la vida, las que cuidamos, las que producimos, las que investigamos, las que enseñamos, las que construimos, las que transformamos. Y lo hacemos con poder: el poder de la palabra, de la unidad, de la conciencia, de la lucha, del sindicalismo feminista, de la organización y de la negociación colectiva.
Manifiesto
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