Y tenemos confirmación de que no será así hasta que haya finalizado el proceso de acoplamiento y cada puesto
de trabajo afectado tenga asignado un nuevo número de puesto.
No se cubrirá nada, da igual que sea vacante, que baja, que lo que sea.
Nuevamente,
el mal funcionamiento de la Dirección General y los retrasos en este “quiero y
no puedo” de implantación de la Oficina Judicial que asiste al Tribunal de
Instancia, va a suponer que los Juzgados mantengan mesas vacías por un período de
tiempo desconocido pero que, seguro, no será inferior a un mes o mes y medio.
Parece
evidente que a quien decide no le importan las consecuencias que esta falta de
cobertura tiene sobre el resto del personal que tiene que añadir, a su ya
inasumible carga de trabajo, el trabajo que no se puede quedar sin hacer porque
haya una mesa vacía.
Nadie
nunca había hecho tan cierto el dicho: “Quien manda manda, aunque mande mal”

