Ante
esta situación de desprotección que se nos venía encima, la Conselleria de Justicia
no decidió compensar y recompensar el esfuerzo y la dedicación cotidianas que
hace que funcionen los órganos judiciales como si el personal fuera suficiente,
aunque no lo sea, y las cuestiones informáticas no sean un lastre que ralentiza
el trabajo hasta límites vergonzosos. La Conselleria de Justicia decidió
congelarnos el PAC y no aplicar las últimas subidas retributivas en el
complemento específico, ya en el colmo del cutrerío.
Ante
todos esos abusos, seguimos saliendo a la calle a exigir lo que es justo y no
es justo que sigamos siendo el territorio peor pagado de toda España. El
viernes lo reclamamos ante el Palau de la Generalitat y el próximo jueves, 26 de
febrero, lo volveremos a reclamar ante la Ciudad de la Justicia de Valencia.
Os
esperamos, no faltéis.
